Siete, el número de la suerte, dicen algunos. Nunca he entendido lo que el siete pueda significar, lo que si sé es que siete imágenes más he logrado capturar. Algunas más pensadas, algunas más cándidas, pero todas con una emoción detrás. Estas son las siete nuevas historias…

Día 43. 15 de octubre de 2020

“And I still dream [s]he’ll come to me. That we will live the years together. But there are dreams that cannot be and there are storms we cannot weather.” – I dreamed a dream from Les Misérables

Alguien tenía que matar el sueño. No, no fue la vida quién lo mató… ese alguien tuve que ser yo. Ya han sido suficientes horas, ya han sido suficientes lágrimas. No estoy perdiendo nada, sólo estoy renunciando a mis anhelos más egoístas y eso, invariablemente, me lleva a crecer. Sí, es normal, es natural anhelar cosas, así que no será fácil enfrentarlo de vez en cuando, pero sé que es por un bien mayor. Al final, esto es lo que elijo ser. Soy yo quien crea propósito y sentido en mi vida.

Quienes han seguido mi trabajo recientemente (si es que alguien lo ha hecho); notarán que he fotografiado mis manos con frecuencia. Yo no lo había notado hasta hace unos días y eso me recordó aquella época cuando ella me decía que tenía manos muy bonitas. Hoy son las manos de un asesino de sueños. Pero también son las manos de aquel capaz de reescribir las estrellas.

Nunca es fácil tomar una fotografía cuando tienes las manos llenas de… algo que te impide tocar la cámara. Es un lugar estrecho e incómodo, pero cada detalle tiene una razón de ser. ¿Cuáles los intrigan más?

Día 43. 15 de octubre de 2020

Día 44. 16 de octubre de 2020

Hoy había planeado irme de viaje al jardín, pero el clima decidió que no sería así. No me quedó más que contemplar mi triste realidad. Probablemente tendré que esperar hasta el siguiente mes. No es fácil hacer esto solo, pero cuando he intentado hacerlo acompañado… no he sido muy bien recibido. En fin, creo que tendré que aprovechar este mes para prepararme para arrastrar más de 40 kilogramos yo solo.

Día 44. 16 de octubre de 2020

Día 45. 17 de octubre de 2020

No soy un héroe, pero si lo fuera, quizá utilizaría un antifaz así. Más de una vez alguien me ha atribuido ciertos “poderes”, simplemente porque suelo aparecerme en la vida de las personas cuando más lo necesitan. Lo ha hecho con base a las veces en las que he preguntado “¿Cómo estás?” y la respuesta no es positiva, y entonces tengo la oportunidad de estar para ellos. Lo que esa persona no ha tomado en cuenta, son la inmensa cantidad de veces que saludo a las personas y la respuesta es positiva. Además de la inmensa cantidad de veces en las que las personas han necesitado algo y yo no me aparezco. Lo cierto es que constantemente estoy preguntándole a las personas cómo se sienten; por simple estadística, algunas de esas veces serán momentos en los que les vendrá bien mi presencia. No tengo un poder especial, sólo el hábito de siempre estar.

Día 45. 17 de octubre de 2020

Día 46. 18 de octubre de 2020

Hoy terminé el tercer libro del año y muchísimas enseñanzas me ha dejado. Algunas cosas que desde hace tiempo hago y entiendo, ahora puedo llamarlas por su nombre. Además, descubrí datos curiosos como que el corazón de los mamíferos, en promedio, late 1.5 mil millones de veces. Todo está relacionado a su tamaño y al ritmo al que late el corazón. Los humanos, en esta era de la medicina moderna, en promedio, tienen el doble. Tres mil millones no es un número tan grande después de todo.

La vida no es eterna y la vida de cada uno de nosotros es diferente. Algunos enfrentan dificultades que otros jamás conoceremos. Pero todos compartimos el mismo universo, las mismas leyes de la naturaleza, la misma tarea fundamental de crear significado y de preocuparnos por nosotros mismos, y los que nos rodean, en el breve periodo de tiempo que tenemos en este mundo. Tres mil millones de latidos. El reloj está corriendo.

Día 46. 18 de octubre de 2020

Día 47. 19 de octubre de 2020

Algunos días me llega la noche sin haber hecho la fotografía, muchas veces ni idea tengo de lo que podría crear. Hoy fue uno de esos días. Pero en la agonía de la noche una hermosa emoción surgió, mientras ensayaba, al inesperado sonar del celular. Entonces todo se junta: inspiración, motivación, intensión… amor. Definitivamente mis noches son mágicas cuando tres pasiones se convergen.

Día 47. 19 de octubre de 2020

Día 48. 20 de octubre de 2020

Hoy es un día importante en mi calendario por más de un motivo. Podría tener estas llamadas cada noche y eso es algo que me sorprende. Otro de esos días en los que tengo la fortuna de capturar mis emociones al natural. En algún momento de la llamada, la situación me llevó a decir: “¿Y mientras cierro los ojos o qué?”. Así que decidí capturar ese momento de risas y recuerdos… que no debería recordar… pero que resulta hermoso hacerlo.

Día 48. 20 de octubre de 2020

Día 49. 21 de octubre de 2020

Sí, ya estoy acostumbrado, pero no por eso dejo de sentirlo. Después de noches tan bellas; siempre vienen las noches vacías. Al menos así me siento esta noche… Pero aún en estos momentos me concentro en mirar las estrellas, aunque aún me niego a mirar las que construí para ella.

Hoy hice explotar mi cerebro con algunos datos curiosos sobre agujeros negros y quise capturar algo similar con esta imagen. No importa cuánto estudie y cuánto los comprenda, siempre hay una forma diferente de aprender las cosas y eso me hace disfrutar tanto este continuo viaje por comprender el universo que tengo la fortuna de contemplar.

Día 49. 21 de octubre de 2020

P.S.: I love you